El GLP (Gas Licuado de Petróleo) está compuesto fundamentalmente por Propano (Vapor) y Butano (Líquido) se obtiene como sub proceso de destilación del petróleo, su transporte se realiza en estado líquido, lo que limita su uso debido a que requiere de vaporizadores en los casos en que la vaporización natural de las paredes del recipiente supera la capacidad demandada por el quemador. Por otro lado, el Gas Natural: Compuesto principalmente por Metano y Etano, se produce de forma natural en los procesos de descomposición y en los pozos petrolíferos, debido a su gran volumen existente es un combustible económico, amigable con el ambiente y más seguro al ser menos denso que el GLP.
La medición se realiza a través de contómetros, previamente calibrados por el instituto nacional de calibración (INACAL) e instalados por técnicos registrados en Osinergmin.
En el caso que la instalación de redes de gas natural sea aérea lo más práctico es el uso de una solución jabonosa aplicada con un spray y esperar la formación de burbujas en donde se supone existe la fuga; sin embargo lo más recomendable es el uso de un detector de gas (con calibración certificada), el cual se debe colocar a los 5 0 10 cm del lugar donde se supone existe la fuga.
Si la instalación es enterrada, se deberá realizar una prueba de hermeticidad o estanqueidad por una empresa registrada en Osinergmin y verificar con manómetros calibrados la caída de presión.
La normativa actual exige realizar las pruebas de Hermeticidad cada 5 años, sin embargo los especialistas recomendamos realizarlo anualmente.
Lo primero que deben considerar es la viabilidad técnica para la instalación de gas natural en su industria o estación de servicio; para ellos se deberá presentar una SFS (solicitud de factibilidad de suministro), en paralelo podemos calcular su retorno de inversión considerando todos los costos que conllevan realizar el cambio de matriz energética.
Envíanos un mensaje con todas tus consultas y nos estaremos comunicando contigo a la brevedad.
Asesoría en línea
